Instalar un equipo de aire acondicionado consiste en dimensionarlo para la estancia, montarlo donde pueda disipar el calor que extrae y dejar el circuito frigorífico estanco y sin humedad. Las tres cosas se comprueban con instrumento, no a ojo: la carga con un cálculo, la estanqueidad con nitrógeno y la humedad con un vacuómetro.
Instalar una aerotermia es montar dos circuitos, no uno: el frigorífico de la bomba de calor y el hidráulico que reparte el calor por la vivienda. La calidad del segundo determina el rendimiento del primero, porque una bomba de calor con caudal insuficiente consume más y protege antes.
Las ocho fases de un montaje en orden, con lo que se comprueba en cada una, y qué hay que hacer al desmontar para no tirar el refrigerante a la atmósfera.
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Instalación
Instalación de aire acondicionado y aerotermia Mitsubishi Electric en Madrid
Instalación de equipos Mitsubishi Electric en Madrid: split y multisplit de la serie MSZ, equipos de conductos Mr. Slim y aerotermia Ecodan. Visita previa a la vivienda, cálculo de carga térmica, elección razonada de la ubicación de las unidades, tirada de líneas frigoríficas, vacío con vacuómetro y puesta en marcha documentada, con la documentación que exige la normativa.
Dónde va la unidad exterior decide medio resultado: necesita aire libre y una distancia razonable hasta la interior.
La mayoría de los equipos que reparamos no fallan por defecto de fábrica: fallan por cómo se instalaron. Un abocardado apretado a ojo, una línea sin vacío correcto, una unidad exterior metida en un tendedero sin ventilación o un equipo elegido por precio y no por carga térmica producen averías que dan la cara dos, tres o cinco veranos después. Nos pasamos el año midiendo las consecuencias, así que cuando instalamos, instalamos para no volver.
Eso condiciona cómo trabajamos. No damos presupuesto de instalación sin haber visto la vivienda, porque el mismo equipo puede ser una buena compra en un piso y una mala compra en el de al lado: cambia la orientación, la superficie acristalada, el aislamiento, la distancia entre unidades y el sitio disponible para la máquina exterior. La visita previa no es un trámite comercial, es la parte del trabajo donde se decide casi todo.
Instalamos lo mismo que reparamos: equipos Mitsubishi Electric. Elegir una sola marca tiene un coste comercial evidente, pero tiene una contrapartida técnica que nos importa más: conocemos sus tablas de códigos, su lógica de protecciones, sus repuestos y sus manías de gama en gama, y el equipo que montamos hoy lo podemos mantener y reparar durante toda su vida útil con conocimiento de causa.
Mitsutec presta un servicio especializado y no pertenece a Mitsubishi Electric ni a su red oficial. La instalación se ejecuta conforme al alcance y a la documentación pactados. La garantía legal corresponde al vendedor y cualquier garantía comercial adicional se rige por las condiciones de quien la ofrece.
Decisión
Cuándo conviene equipo nuevo en vez de reparar
Vivimos de reparar, así que no tenemos incentivo en empujar a nadie a comprar. Estos son los casos en los que, con criterio técnico, la sustitución es mejor decisión que la reparación.
▸El equipo funciona con R22. Ese refrigerante ya no se suministra en la Unión Europea, tampoco su versión reciclada, así que no se puede recargar. Cualquier fuga, por pequeña que sea, deja el equipo sin salida: la única vía real es sustituirlo.
▸La reparación pendiente es de las caras —compresor, placa inverter— y el equipo tiene ya una edad en la que otras piezas van a empezar a caer. Pagar una reparación mayor en un equipo al final de su vida útil suele ser pagar dos veces.
▸No hay repuesto disponible. Hay modelos descatalogados para los que el fabricante ya no sirve placa ni compresor. Mantenerlos vivos con piezas aproximadas es una fuente de averías nuevas, y lo decimos antes de empezar.
▸El equipo se quedó pequeño. Si la vivienda ha cambiado —una reforma que abre espacios, un cerramiento de terraza, teletrabajo con más horas de uso— el equipo puede estar trabajando siempre al límite. Un equipo permanentemente al máximo consume más y dura menos.
▸El consumo eléctrico manda. Un split actual con etiqueta A+++ en frío rinde muy por encima de un equipo de hace quince años; en usos intensivos, la diferencia de consumo estacional es un argumento económico real, no un eslogan.
▸Se está reformando la vivienda. Con la obra abierta es el momento de tirar líneas nuevas por donde deben ir, no por donde se pueda. Instalar bien en obra cuesta menos y queda mejor que instalar después contra lo construido.
▸En calefacción por gasóleo o eléctrica directa, la aerotermia cambia la economía de la casa: donde un radiador eléctrico convierte cada kilovatio en un kilovatio de calor, la bomba de calor lo multiplica. En una vivienda con espacio para la unidad exterior y el acumulador, merece estudio serio.
Proceso
Cómo es una instalación bien hecha
El orden importa. Cada paso existe porque saltárselo produce una avería concreta que conocemos de repararla.
Visita previa a la vivienda
Vamos a ver el piso o la casa antes de presupuestar. Se mira la superficie y la altura de cada estancia, la orientación y el acristalamiento, el estado del aislamiento, el cuadro eléctrico y la potencia contratada, por dónde pueden ir las líneas, dónde puede vivir la unidad exterior y qué dice la comunidad de propietarios al respecto. En muchos distritos de Madrid la ubicación de la máquina exterior es la decisión más restringida de toda la instalación: fachadas protegidas, patios regulados por estatutos, ordenanzas que limitan lo visible desde la calle. Es mejor saberlo antes de comprar el equipo que después.
Cálculo de carga térmica
La potencia del equipo no se elige por metros cuadrados a ojo, se calcula: superficie, altura, orientación, calidad del cerramiento, superficie acristalada, ocupación y uso real de cada estancia. Un equipo corto de potencia trabaja siempre al máximo, no llega en las olas de calor y envejece antes. Uno pasado de potencia cicla —arranca y para continuamente—, deshumidifica mal y consume más de lo que debería. Las dos cosas se pagan durante toda la vida del equipo, así que este cálculo es la decisión de compra más importante y la que menos se ve.
Ubicación de las unidades
La unidad exterior necesita aire: espacio libre alrededor, sin recircular su propia descarga, accesible para el mantenimiento que va a necesitar durante quince años, y sobre soportes antivibratorios que no transmitan a la estructura ni molesten al vecino. Buena parte de las protecciones por alta presión que reparamos en verano nacen de una máquina asfixiada en un hueco. La interior se coloca donde reparta bien el aire sin incidir directamente sobre las personas, con el desagüe resuelto por gravedad siempre que sea posible: cada bomba de condensados que se evita es una avería futura menos.
Tirada de líneas y conexiones
Líneas frigoríficas de cobre del diámetro que especifica el fabricante para ese modelo, dentro de los límites de longitud y desnivel que admite, con aislamiento continuo en todo el trazado. Los abocardados se hacen con la herramienta ajustada y se aprietan con llave dinamométrica al par que indica el fabricante: la fuga lenta por abocardado es la avería más repetida de todo el parque instalado y casi siempre nace aquí, el día del montaje. El cableado de interconexión y la protección eléctrica del circuito se dimensionan según el equipo, no según lo que hubiera.
Vacío, prueba y carga
La instalación y la puesta en marcha se adaptan al modelo y al recorrido real. Antes de entregar el equipo se revisan las conexiones y se comprueba su funcionamiento.
Puesta en marcha y entrega
El equipo se arranca y se deja funcionando hasta verlo en régimen: presiones, consumo eléctrico, salto térmico entre retorno e impulsión, comportamiento del desagüe y, en aerotermia, presión del circuito hidráulico, purgado y ajuste de la curva de compensación a la vivienda concreta. Se configura el control —y el Wi-Fi cuando el equipo lo trae— y se explica el manejo a quien va a usarlo, incluido lo que conviene no tocar. La instalación se entrega con su documentación completa, que se detalla más abajo.
Alcance
Qué entra y qué se presupuesta aparte
Qué incluye la instalación
▸Visita previa a la vivienda y cálculo de carga térmica antes de recomendar un equipo concreto.
▸Suministro del equipo Mitsubishi Electric acordado, con factura e información sobre la garantía legal y, si existe, la garantía comercial aplicable.
▸Tirada de líneas frigoríficas en cobre con aislamiento continuo, dentro de las longitudes y diámetros que especifica el fabricante.
▸Abocardados ejecutados con herramienta ajustada y apriete con llave dinamométrica.
▸Desagüe de condensados resuelto por gravedad siempre que el trazado lo permita.
▸Conexionado eléctrico del equipo con su protección propia, dimensionada según el modelo.
▸Vacío con bomba y verificación con vacuómetro antes de la apertura del refrigerante; carga adicional por peso cuando la longitud de línea la requiere.
▸Puesta en marcha con el equipo en régimen: presiones, consumos y salto térmico medidos y anotados.
▸Configuración del control y del Wi-Fi cuando el equipo lo incorpora, y explicación de uso.
▸Documentación de la instalación que resulte exigible, factura y trazabilidad del refrigerante manipulado.
▸Retirada del equipo antiguo y gestión del refrigerante recuperado conforme a la normativa de gases fluorados, cuando la instalación sustituye a un equipo existente.
Qué no hacemos
También hay que contar lo que este trabajo no incluye, y contarlo antes del montaje.
–No instalamos otras marcas. No porque las demás sean peores, sino porque nuestro valor está en conocer una a fondo: sus gamas, sus códigos, sus repuestos y sus criterios de instalación.
–No presupuestamos sin visita previa. Un presupuesto de instalación hecho por teléfono sobre una foto es una estimación que alguien acabará pagando, normalmente el cliente.
–No hacemos obra civil: rozas de albañilería, cerramientos, andamios ni trabajos que requieran medios de elevación. Cuando hacen falta, lo decimos en la visita previa para que se contraten con quien corresponde.
–No ampliamos la instalación eléctrica del edificio. Si la acometida o el cuadro no admiten el equipo, el trabajo previo corresponde a un electricista y lo advertimos antes de vender nada.
–No tramitamos ante la comunidad de propietarios ni ante el Ayuntamiento. Informamos de qué permisos suelen hacer falta según la finca y el distrito, pero la autorización la gestiona la propiedad.
–No instalamos un equipo que el cálculo de carga térmica desaconseja, aunque el cliente lo traiga comprado. Preferimos perder esa instalación a firmar una que sabemos que va a funcionar mal.
Documentación
Qué documentación se entrega
La documentación permite acreditar el alcance contratado, quién intervino y qué refrigerante se manipuló. Esto es lo que debe quedar en manos del cliente al terminar.
Certificado de la instalación
El documento que acredita que la instalación térmica la ha ejecutado una empresa habilitada conforme al Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios. Es el papel que da existencia legal a la instalación y el que puede pedir un seguro, una comunidad o un comprador futuro de la vivienda.
Factura y condiciones de garantía
La garantía legal corresponde al vendedor. Si el fabricante u otro garante ofrece además una garantía comercial, su duración, cobertura, exclusiones y canal son los que figuren en la declaración entregada al cliente; no se presume ni se amplía desde esta web.
Registro de gases fluorados
La trazabilidad del refrigerante: qué gas lleva el equipo, cuánta carga total tiene tras la instalación y quién la manipuló, con el certificado personal de manipulación de gases fluorados del técnico que intervino. Si en el futuro hay una fuga o una retirada, este registro es el punto de partida.
Datos de puesta en marcha
Las mediciones tomadas con el equipo en régimen el día de la entrega: presiones, consumos y salto térmico, y en aerotermia la presión del circuito y los ajustes de curva y consignas. Es la foto de la instalación funcionando bien, contra la que se compara cualquier revisión futura.
Manuales y configuración
Los manuales del equipo y una nota de cómo queda configurado el control: consignas, programación y, si procede, el alta en la aplicación del fabricante para el manejo por Wi-Fi.
Dudas
Preguntas sobre la instalación
¿Por qué no dan presupuesto de instalación por teléfono?
Porque el precio depende de cosas que solo se ven en la vivienda: la distancia y el trazado entre unidades, si el desagüe puede ir por gravedad, el estado del cuadro eléctrico, dónde puede colocarse la unidad exterior y qué permite la finca. Dos pisos idénticos sobre plano pueden ser dos instalaciones muy distintas. La visita previa es la forma de que el presupuesto sea un compromiso y no una estimación que luego crece.
¿Cómo afecta la instalación a la garantía del equipo?
La garantía legal corresponde al vendedor y cualquier garantía comercial adicional se rige por sus propias condiciones. Antes de instalar se deben revisar esas condiciones, conservar factura y documentación, y confirmar si el garante impone requisitos concretos de instalación o de asistencia. Mitsutec presta un servicio especializado y no tramita garantías de la red oficial.
¿Puedo comprar yo el equipo por internet y que vosotros lo instaléis?
Podemos estudiarlo, con dos condiciones. La primera, que el modelo lo confirme el cálculo de carga térmica: si el equipo comprado no es el adecuado para la vivienda, lo decimos y no lo instalamos. La segunda, que el equipo llegue precintado y con su documentación, porque un equipo manipulado o sin factura complica la garantía del fabricante desde el primer día.
¿Necesito permiso de la comunidad para poner la unidad exterior?
En la práctica, casi siempre conviene contar con él. La fachada y los patios son elementos comunes, muchas comunidades regulan por estatutos dónde pueden ir las máquinas, y en distritos con protección patrimonial la ordenanza limita lo visible desde la calle. En la visita previa vemos qué opciones reales tiene la finca; la autorización la tramita la propiedad.
¿Qué pasa con mi equipo viejo?
Nos lo llevamos. El refrigerante que contiene no puede soltarse a la atmósfera: se recupera con equipo específico y se gestiona conforme a la normativa de gases fluorados, y el aparato se entrega como residuo de aparato eléctrico para su tratamiento. Ese trabajo forma parte de la instalación cuando hay sustitución, no es un extra sorpresa.
¿Cuántas frigorías necesito?
Las que salgan del cálculo, no las de una tabla genérica. Con techos normales y aislamiento razonable, una estancia estándar en Madrid se mueve en torno a las 100 frigorías por metro cuadrado, pero una orientación oeste muy acristalada, un ático o un bajo mal aislado rompen esa regla con facilidad. Por eso la potencia se decide en la visita, midiendo, y no en el catálogo.
¿Es mejor un split en cada habitación o un multisplit?
Depende de cuántas estancias haya que climatizar y de cuánto sitio exterior exista. El multisplit resuelve varias estancias con una sola unidad exterior, que en Madrid suele ser el recurso escaso; a cambio, todas las interiores dependen de esa máquina, y su avería las para todas. Con una o dos estancias, dos equipos separados suelen ser más robustos; a partir de tres, el multisplit gana casi siempre por espacio.
¿La aerotermia sirve para mi piso, o es solo para chalets?
La limitación real es el espacio: hace falta sitio para la unidad exterior y para el módulo interior con su acumulador de agua caliente, que ocupa como un frigorífico alto. En vivienda unifamiliar encaja con naturalidad. En piso es posible cuando hay una terraza o patio adecuados y un hueco técnico para el acumulador, y compensa especialmente si sustituye a calefacción eléctrica o de gasóleo. La respuesta la da la vivienda, no el teléfono.
MSZ, Ecodan y el resto de referencias de esta página son denominaciones comerciales de Mitsubishi Electric y aparecen solo para identificar los equipos que se instalan y mantienen.